Nueva York, 17 de julio de 2026 – Una densa nube de humo procedente de los incendios forestales en Canadá se extendió sobre amplias zonas del norte de Estados Unidos, provocando alertas sanitarias en varios estados y registrando niveles de contaminación atmosférica considerados insalubres o peligrosos en múltiples ciudades.
Las autoridades recomendaron a la población limitar las actividades al aire libre y permanecer en interiores, especialmente en regiones del Medio Oeste y los Grandes Lagos. Estados como Michigan, Minnesota, Illinois, Ohio y Nueva York reportaron concentraciones elevadas de partículas finas, con Detroit destacando entre las ciudades con peor calidad del aire a nivel mundial según sistemas de monitoreo internacional.
En Chicago, residentes describieron el ambiente como inusual, con una densa capa que hacía parecer niebla pero provocaba ardor en los ojos y la garganta. “Es una locura porque cuando miras afuera piensas que es niebla, y la ciudad está completamente cubierta, pero es humo”, comentó una habitante local mientras usaba mascarilla.
Las condiciones llevaron a la suspensión de eventos públicos en Minnesota, donde se cancelaron conciertos, programas recreativos y se cerraron temporalmente instalaciones como piscinas municipales, campamentos y campos de golf en Minneapolis. En Nueva York, las autoridades activaron protocolos de emergencia, distribuyendo mascarillas KN95 en puntos clave de la ciudad y advirtiendo sobre riesgos para todos los habitantes, no solo aquellos con condiciones preexistentes.
El alcalde de Nueva York destacó la gravedad del episodio y llamó a la precaución generalizada: “Con niveles insalubres, todos pueden sentir efectos en la salud. Todos los neoyorquinos deben tomar precauciones”.
Según reportes oficiales, en Canadá permanecían activos 858 incendios forestales, de los cuales 111 estaban fuera de control, principalmente en provincias como Manitoba, Saskatchewan y Ontario. La temporada ha consumido ya alrededor de 2,4 millones de hectáreas. Especialistas vinculan la intensidad de estos eventos al cambio climático, que favorece temporadas de incendios más extensas, permitiendo que el humo viaje miles de kilómetros impulsado por los vientos.
La situación generó preocupación por eventos masivos en la región, incluyendo posibles impactos en la final del Mundial de fútbol programada en Nueva Jersey. Autoridades canadienses, por su parte, han desplegado equipos de bomberos y enfatizado la cooperación bilateral para enfrentar la crisis.
Imágen cortesía: REUTERS/David Peinado
