Los demócratas llegan a la recta final de las elecciones intermedias con la intención de conquistar distritos y estados que durante años han favorecido al Partido Republicano.
Una de las contiendas que ha despertado interés se desarrolla en Kansas, donde el senador republicano Roger Marshall lanzó un anuncio contra su rival demócrata, el pastor Adam Hamilton. El estado no ha elegido a un senador demócrata en casi un siglo y Donald Trump lo ha ganado por una amplia diferencia en sus campañas presidenciales.
Pese a los antecedentes, Hamilton asegura que existe un creciente descontento entre los electores, principalmente por el aumento del costo de vida. La economía, los precios de los combustibles y la situación internacional se perfilan como algunos de los temas centrales de la campaña.
Este escenario ha fortalecido las esperanzas demócratas de recuperar la mayoría en la Cámara de Representantes y competir por el control del Senado. Para conseguirlo, el partido necesitaría avanzar en zonas republicanas y conservar los escaños que actualmente ocupa en estados competitivos.
Los demócratas consideran que sus mejores oportunidades en el Senado se encuentran en Maine, Carolina del Norte y Ohio. También observan posibles avances en estados políticamente más difíciles, como Alaska, Iowa y Texas.
Los republicanos, por su parte, reconocen los desafíos que históricamente enfrenta el partido gobernante durante las elecciones intermedias, pero confían en su ventaja financiera y en la capacidad de Trump para movilizar a sus simpatizantes.
El comité MAGA Inc., favorable al presidente, comenzó a utilizar parte de un fondo superior a los 400 millones de dólares para respaldar a candidatos republicanos en contiendas consideradas vulnerables.
Además, los republicanos realizarán una convención en Dallas en la que Trump tendrá una participación destacada. El mandatario también prometió recorrer el país durante los últimos 30 días de campaña para apoyar a su partido en 35 contiendas que podrían definir el control del Congreso.
Los demócratas preparan una ofensiva paralela. El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, enviará una delegación a Dallas, mientras el gobernador de Illinois, JB Pritzker, apoyará las actividades de los candidatos demócratas de Texas.
Con la Cámara de Representantes y el Senado en disputa, ambos partidos intensifican sus campañas en una elección que podría cambiar el equilibrio político de Washington durante los últimos dos años del gobierno de Donald Trump.
