El Estadio Monterrey vivirá una noche histórica este lunes al cerrar su participación en la justa futbolística más importante del planeta con el duelo de dieciseisavos de final entre Países Bajos y Marruecos.
El llamado Gigante de Acero no solo será escenario de un partido de eliminación directa, sino que también celebrará el juego número 500 en su historia, consolidándose como uno de los inmuebles más importantes del futbol mexicano y del calendario internacional.
La casa de Rayados ya había sido protagonista en esta edición al albergar tres encuentros de fase de grupos: Suecia 5-1 Túnez, Japón 3-0 Túnez y Sudáfrica 1-0 Corea del Sur. Esta noche pondrá punto final a su participación con un enfrentamiento de alto calibre entre neerlandeses y marroquíes.
El inmueble ubicado en Guadalupe, Nuevo León, también dejó una marca destacada por su alta cuota goleadora. En los tres partidos disputados hasta ahora se registraron 9 anotaciones, para un promedio de 3 goles por encuentro, convirtiendo al estadio en garantía de emociones para la afición.
Además, el Gigante de Acero rozó el lleno total durante la competencia, con un promedio de asistencia del 99.83 por ciento en sus primeros tres partidos y dos entradas completas en los duelos Túnez contra Japón y Sudáfrica contra Corea del Sur.
La historia del estadio comenzó en agosto de 2015, cuando fue inaugurado en las faldas del Cerro de la Silla con un partido amistoso entre Rayados y Benfica. En aquel encuentro, César “Cachorro” Montes se convirtió en el primer anotador en la historia del inmueble.
Once años después de su apertura, el Estadio Monterrey vuelve a ocupar un lugar especial en el futbol internacional, ahora como sede de partidos históricos y con una despedida de lujo entre Países Bajos y Marruecos.
