El gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó una orden ejecutiva para reforzar las investigaciones y sanciones contra hospitales, médicos y otros prestadores de salud que ofrezcan paquetes dirigidos a mujeres extranjeras que buscan dar a luz en Estados Unidos para obtener la ciudadanía por nacimiento para sus hijos.
La instrucción involucra a la Comisión de Salud y Servicios Humanos de Texas, al Departamento Estatal de Servicios de Salud, así como a las juntas estatales de Medicina y Enfermería, entre otras dependencias.
Estas agencias deberán identificar posibles esquemas de promoción, intermediación y comercialización de servicios médicos relacionados con el denominado “turismo de maternidad”.
Abbott aseguró que la ciudadanía estadounidense “no está a la venta” y advirtió que quienes obtengan ganancias mediante este tipo de paquetes podrían enfrentar consecuencias administrativas y profesionales.
Entre las posibles sanciones se encuentran la suspensión o cancelación de licencias, la exclusión de contratos con el gobierno estatal y la restricción de determinados beneficios públicos.
La nueva orden amplía una investigación iniciada el pasado 7 de julio, cuando el mandatario solicitó revisar hospitales texanos que presuntamente promocionaban servicios de maternidad entre mujeres mexicanas.
Como resultado de esas primeras acciones, dos instituciones médicas fueron remitidas a la Fiscalía General de Texas para determinar si incurrieron en prácticas irregulares.
La medida forma parte de la política migratoria impulsada por el gobierno estatal para reforzar la vigilancia fronteriza y combatir actividades que, de acuerdo con las autoridades, buscan aprovechar las disposiciones vigentes sobre ciudadanía por nacimiento.
