Washington, 22 de julio de 2026 – El presidente Donald Trump ordenó a su administración autorizar los vuelos directos entre Estados Unidos y Líbano, poniendo fin a una prohibición que había impuesto la administración de Ronald Reagan hace cuatro décadas.
El anuncio se realizó en el Despacho Oval de la Casa Blanca, tras la reunión sostenida con el presidente libanés Joseph Aoun, quien se convirtió en el primer mandatario de ese país en visitar Washington desde 2009.
La medida revierte una restricción establecida en junio de 1985, luego del secuestro del vuelo 847 de Trans World Airlines (TWA) por parte de terroristas de Hezbollah. El avión, que cubría la ruta de Atenas a Roma, fue desviado a Beirut, donde los secuestradores asesinaron al buzo de la Marina estadounidense Robert Stethem y mantuvieron como rehenes a decenas de pasajeros durante 17 días.
Desde entonces, los ciudadanos estadounidenses que viajan a Líbano han tenido que hacer escalas en aeropuertos de terceros países. La decisión de Trump abre la posibilidad legal para que aerolíneas estadounidenses soliciten rutas directas al Aeropuerto Internacional Rafik Hariri de Beirut, aunque su implementación efectiva dependerá de revisiones regulatorias y de seguridad que podrían demorar varios meses.
La iniciativa se enmarca en la visita de Aoun a la capital estadounidense, en un contexto de avances en el proceso de paz entre Líbano e Israel, tras la firma del Marco Trilateral en Washington el pasado 26 de junio. Trump expresó su respaldo al líder libanés, afirmando que Líbano “ha sido un lugar tratado muy mal” y que se buscará que sea “tratado como corresponde”.
El primer ministro libanés, Nawaf Salam, celebró el anuncio, destacándolo como una oportunidad para mejorar la conectividad y apoyar la economía del país.
A pesar del gesto, persisten desafíos: el Departamento de Estado mantiene una alerta de viaje de nivel 4 —la más alta— para Líbano, recomendando no viajar debido a las tensiones en la región. La reapertura del espacio aéreo representa por ahora un compromiso político cuyo impacto real dependerá de la evolución de la situación de seguridad y del interés de las aerolíneas en operar las rutas.
Imágen cortesía:AP Foto/Bilal Hussein, File
