Edouard perdió fuerza después de tocar tierra y se degradó primero a depresión tropical y posteriormente a un sistema de baja presión. Sin embargo, sus remanentes continúan generando lluvias intensas e inundaciones en el sureste de Texas.
Las precipitaciones provocaron el cierre de carreteras, caída de árboles y daños en líneas eléctricas. En el momento de mayor afectación, alrededor de 80 mil clientes de Entergy Texas quedaron sin servicio, principalmente en los condados de Chambers, Liberty y Montgomery.
Las comunidades cercanas a Beaumont, Port Arthur, Orange, Silsbee y Kountze se encuentran entre las más afectadas. En algunas zonas de los condados de Tyler y Hardin se registraron acumulaciones superiores a diez pulgadas de lluvia.
Equipos de emergencia realizaron rescates de personas atrapadas en viviendas y vehículos, mientras que varias escuelas y oficinas suspendieron actividades debido a las condiciones peligrosas.
Más de dos mil trabajadores fueron desplegados para reparar la infraestructura eléctrica. No obstante, las carreteras inundadas, los árboles caídos y los escombros han complicado el acceso a algunas comunidades.
Aunque Edouard ya no conserva características de tormenta tropical, las autoridades pidieron evitar los caminos inundados y mantenerse atentos a los avisos meteorológicos, ya que sus remanentes todavía representan un riesgo para el este de Texas.
