El Gobierno de Claudia Sheinbaum busca atraer nuevas inversiones privadas para detener la caída en la producción de petróleo de Pemex, mediante asociaciones que permitan compartir costos, riesgos y beneficios sin ceder el control del Estado.
Durante un encuentro con representantes del sector energético, la secretaria de Energía, Luz Elena González, informó que ya operan diez contratos mixtos con empresas privadas en diferentes áreas de la cadena productiva.
La funcionaria aseguró que durante los últimos 18 meses se han destinado más de 830 mil millones de pesos al pago de proveedores y contratistas, uno de los principales problemas que había afectado la operación y la confianza empresarial.
En el segundo trimestre de 2026, la producción de crudo se estabilizó en alrededor de 1.36 millones de barriles diarios, luego de dos años consecutivos de descensos. La deuda financiera también bajó a 77 mil 500 millones de dólares, aunque Pemex todavía enfrenta importantes obligaciones laborales y pagos pendientes.
El director general de la petrolera, Juan Carlos Carpio, explicó que las asociaciones podrían abarcar exploración, aguas profundas, refinación, estudios sísmicos y nuevas tecnologías. Los modelos serán diseñados de acuerdo con las características de cada proyecto.
Representantes empresariales reconocieron una mayor apertura por parte del Gobierno, pero señalaron que antes de comprometer inversiones necesitan contratos rentables, reglas claras y procesos más ágiles.
La estrategia pretende fortalecer la producción energética nacional con capital público y privado, mientras Pemex busca mejorar sus finanzas y recuperar la confianza de proveedores e inversionistas.
