Un avión de la Guardia Costera de Estados Unidos que transportaba al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, realizó un aterrizaje de emergencia en Washington tras presentar una falla en uno de sus motores. Las 14 personas que viajaban a bordo resultaron ilesas.
El incidente ocurrió cuando el piloto de la aeronave C-37A notificó a la torre de control del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan que el motor derecho había dejado de funcionar. Ante la emergencia, solicitó autorización para aterrizar de inmediato.
La tripulación consiguió llevar el avión a tierra sin mayores complicaciones y todos los pasajeros descendieron de manera segura. Mullin reconoció posteriormente la capacidad y el profesionalismo de los aviadores de la Guardia Costera, quienes mantuvieron el control durante toda la maniobra.
El funcionario aseguró que la tripulación actuó con serenidad y logró que el aterrizaje pareciera una operación rutinaria, pese a la gravedad de la avería.
El C-37A es una adaptación militar del avión ejecutivo Gulfstream V y se utiliza habitualmente para trasladar a funcionarios de alto nivel del Gobierno estadounidense.
El percance ocurre en medio de advertencias sobre el envejecimiento de algunas aeronaves del Departamento de Seguridad Nacional. Un informe citado por medios estadounidenses señaló que el avión destinado al traslado de altos funcionarios acumulaba 22 años de servicio y presentaba problemas de obsolescencia en sus sistemas de aviónica y comunicación.
El presupuesto federal contempló inicialmente 50 millones de dólares para reemplazar esta unidad, cantidad que posteriormente aumentó a 200 millones para adquirir dos aviones Gulfstream G700.
La primera de las nuevas aeronaves habría sido entregada en enero. Hasta el momento, las autoridades no han explicado por qué no fue utilizada durante el viaje de Mullin ni han detallado el alcance de la avería registrada en el C-37A.
