El arzobispo Timothy Broglio, responsable de la atención espiritual de los militares católicos en Estados Unidos, expresó su rechazo a los planes del Pentágono de transmitir en vivo la ejecución de Nidal Hasan, expsiquiatra del Ejército condenado por el ataque que dejó 13 personas sin vida en Fort Hood, Texas, en 2009.
Mediante un comunicado difundido este lunes 12 de octubre, el líder religioso cuestionó la decisión de convertir la ejecución en un evento público y advirtió sobre las implicaciones éticas y morales de difundir estas imágenes a nivel mundial.
Broglio también pidió a los soldados católicos que sean designados para integrar el pelotón de fusilamiento solicitar que se les exima de participar, al considerar que esta responsabilidad contradice las enseñanzas de la Iglesia católica sobre el respeto a la vida humana.
La ejecución de Hasan está programada para el próximo 3 de diciembre en Fort Hood, instalación militar donde ocurrió el ataque. El Departamento de Defensa estadounidense ha confirmado sus planes de transmitir el procedimiento en directo.
El arzobispo recordó que encabezó los servicios funerarios de Michael Grant Cahill, el único civil que perdió la vida durante el ataque, y reconoció la gravedad de los hechos cometidos por el exmilitar. Sin embargo, cuestionó qué beneficio tendría exhibir públicamente su muerte.
Asimismo, advirtió que la difusión de una ejecución podría afectar la imagen internacional de las Fuerzas Armadas estadounidenses, particularmente al mostrar a un condenado que actualmente utiliza silla de ruedas.
El pronunciamiento de Broglio se suma a las críticas de otros representantes de la Iglesia católica, quienes han manifestado su oposición tanto a la pena de muerte como a su transmisión pública, al considerar que estas prácticas vulneran la dignidad humana.
