A pocos días del inicio de un nuevo ciclo escolar, las vacunas infantiles vuelven al centro del debate nacional luego de que el presidente Donald Trump firmara un decreto que busca reducir el número de vacunas recomendadas para los menores.
Sin embargo, la medida no cambia de manera automática los requisitos para ingresar a las escuelas. Cada estado mantiene la autoridad para determinar qué vacunas exige a los estudiantes y qué excepciones permite.
La administración Trump busca que los estados revisen sus políticas y consideren las nuevas recomendaciones federales. Además, el decreto plantea ampliar las opciones de los padres y señala que deberían existir excepciones por motivos médicos y religiosos.
En Texas, autoridades estatales de salud aclararon que las nuevas recomendaciones federales no modifican, por ahora, los requisitos de vacunación vigentes en el estado.
Actualmente, los 50 estados cuentan con sus propias leyes relacionadas con las vacunas necesarias para asistir a la escuela y todos permiten excepciones por motivos médicos. La mayoría también contempla algún tipo de excepción por razones religiosas o personales.
Mientras tanto, varios estados han decidido apartarse de las nuevas recomendaciones federales y mantener políticas basadas en otras guías médicas.
Pese al cambio impulsado desde la Casa Blanca, las vacunas actualmente disponibles en Estados Unidos continuarán al alcance de las familias.
Ante el inicio de clases, especialistas recomiendan a los padres consultar directamente los requisitos establecidos por su estado y distrito escolar, ya que las reglas pueden variar dependiendo del lugar de residencia.
