Washington, 13 de mayo de 2026.- Un grupo de 40 representantes demócratas del Congreso envió una carta al administrador de la Administración Federal de Aviación (FAA), Bryan Bedford, en la que manifestaron graves inquietudes por el aumento de los vuelos chárter de deportación operados por la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) y exigieron mayor transparencia sobre estas operaciones.
Los legisladores criticaron lo que describen como una “política de deportación industrializada y a gran escala”, ejecutada a través de contratistas privados, y denunciaron la falta de supervisión congressional sobre estos vuelos, a los que se ha calificado como “vuelos fantasmas” o secretos.0
Según la misiva, entre el 20 de enero y el 31 de diciembre de 2025, los vuelos de deportación aumentaron un 84% en comparación con el mismo periodo del año anterior, principalmente por la expansión de aeronaves chárter operadas por compañías como GlobalX, Eastern Air Express, Avelo Airlines, World Atlantic, OMNI Air y otras.
Los demócratas alertaron sobre denuncias de posibles maltratos y condiciones inhumanas a bordo de los aviones, donde los detenidos son inmovilizados con esposas, cadenas de cintura, grilletes en las piernas y otros dispositivos de restricción. Exigieron a la FAA informes detallados sobre las condiciones de seguridad, protocolos de evacuación de emergencia y el uso del sistema LADD, con plazo de respuesta hasta el 1 de junio.0
“Las agencias encargadas de la aplicación de las leyes de inmigración no deberían poder operar desde las sombras mientras las familias se quedan buscando respuestas sobre sus seres queridos”, declaró la congresista Jasmine Crockett (Texas), una de las firmantes, quien además recordó haber presentado la Ley TRACK ICE para frenar esta opacidad.0
La carta también enfatiza la obligación de la FAA de garantizar la seguridad y dignidad humana en estas operaciones aéreas, y cuestiona el uso de restricción extrema en vuelos que transportan a personas cuya presencia indocumentada en Estados Unidos constituye, en la mayoría de los casos, una falta civil y no criminal.
Esta acción se da en el contexto del impulso del gobierno de Donald Trump a las deportaciones masivas, con el objetivo anunciado por el zar fronterizo Tom Homan de alcanzar el millón de expulsiones en 2026, enfocadas principalmente en delincuentes.
Imagen cortesía: ICE
