Nueva York, 14 de julio de 2026 – Doce estados estadounidenses presentaron una demanda antimonopolio para impedir la adquisición de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount, una operación valorada en 111.000 millones de dólares que, según los demandantes, otorgaría un poder excesivo en los mercados de cine y televisión.
La acción judicial, liderada por California, involucra a Arizona, Colorado, Connecticut, Massachusetts, Minnesota, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón y Washington. Los fiscales generales argumentan que la fusión resultaría en precios más altos, menor calidad y menos variedad de contenido para los consumidores, afectando tanto a salas de cine como a distribuidores de cable y plataformas de streaming.
“La fusión ilegal de estos dos gigantes del entretenimiento conllevaría precios más altos, menor calidad y menos contenido para el cine y la televisión, perjudicando al público en cada sofá y butaca de cine en los Estados Unidos”, señaló Rob Bonta, fiscal general de California.
Los estados alegan que la empresa combinada dominaría la distribución de grandes estrenos cinematográficos y canales básicos de cable, como CNN. Según la demanda, una vez cerrada la operación, cuatro compañías controlarían más del 90% de las películas más taquilleras y el 86% del mercado de estrenos de amplia distribución. La acción se basa en la Ley Clayton de 1914, que prohíbe fusiones que reduzcan sustancialmente la competencia.
Respuesta de las empresas
Paramount defendió la transacción y aseguró que “distorsiona la legislación antimonopolio vigente”. La compañía afirmó que la fusión crearía un competidor más fuerte frente a las plataformas de streaming y tecnología dominantes, y prometió defender el acuerdo con firmeza. Warner Bros. remitió las consultas a Paramount.
El Departamento de Justicia había considerado previamente que la operación aumentaría la competencia en el ecosistema de medios y entretenimiento.
Consecuencias y plazos
La demanda llega en un momento clave, ya que las empresas buscaban cerrar la operación en el tercer trimestre. Los estados solicitaron que se congele la fusión durante el proceso judicial y advirtieron que pedirán una orden de restricción temporal si es necesario.
La transacción incluye penalizaciones significativas por demoras: Paramount se comprometió a compensar a los accionistas de Warner por cada trimestre de retraso, además de una posible penalización regulatoria de hasta 7.000 millones de dólares en caso de rescisión.
Si se concreta, la fusión dejaría bajo el control del ejecutivo David Ellison importantes activos como CNN, CBS News, los estudios Paramount Pictures y Warner Bros., y los servicios de streaming Paramount+ y HBO Max. Miles de trabajadores del sector, incluyendo actores, directores y guionistas, han expresado su oposición por posibles recortes de empleo y menor diversidad de opciones para creadores y audiencia.
Imágen cortesía: Reuters
