Nueva York, 9 de junio de 2026 – El presidente Donald Trump fue recibido con fuertes abucheos por parte del público asistente al Madison Square Garden durante el himno nacional previo al Juego 3 de las Finales de la NBA, entre los Knicks de Nueva York y los Spurs de San Antonio.
Trump apareció en las pantallas gigantes del recinto por varios segundos realizando un saludo militar. Los abucheos cesaron cuando se mostró la bandera de Estados Unidos en las pantallas, mientras que los aficionados vitorearon al ver a los jugadores de los Knicks. Las menciones a los Spurs también generaron rechiflas entre el público local.
El mandatario presenció el encuentro desde la suite del propietario de los Knicks, James Dolan, acompañado de su nieta Kai Trump, su asesor Boris Epshteyn y varios secretarios de su gabinete. Se trata del primer presidente en funciones que asiste a un partido de las Finales de la NBA.
La visita de Trump generó un fuerte operativo de seguridad en Manhattan. El helicóptero Marine One aterrizó cerca de Wall Street y su caravana se dirigió al estadio, donde se instaló un amplio perímetro de protección por parte de la Policía de Nueva York y el Servicio Secreto. Esto provocó largas filas, revisiones exhaustivas y molestias a los aficionados, quienes debieron llegar con varias horas de anticipación.
Fuera del recinto, algunos manifestantes expresaron su rechazo con carteles y gestos. A pesar de las interrupciones, los entrenadores de ambos equipos restaron importancia al tema y se enfocaron en el partido.
Los Knicks llegan a estas Finales con una racha impresionante de victorias y buscan su primer título desde 1973. La presencia presidencial convirtió el ambiente deportivo en un evento de alta seguridad y gran atención mediática.
Imágen cortesía: Prensas Asociada
