El Gobierno de Estados Unidos informó que al menos 100 ciudadanos extranjeros perdieron sus visas después de que las autoridades determinaran que viajaron al país con el propósito de que sus hijos nacieran en territorio estadounidense, práctica conocida como “turismo de parto”.
Las revocaciones forman parte de una revisión migratoria más amplia que ha derivado en la cancelación de más de 175 mil visas por distintas causas, entre ellas delitos relacionados con agresiones, conducción bajo los efectos del alcohol, drogas, fraude, tráfico de personas y otros incumplimientos de las condiciones migratorias.
El Departamento de Estado aseguró que continuará revisando y retirando documentos migratorios cuando considere que sus titulares representan un riesgo para la seguridad pública o han utilizado de manera indebida sus visas.
En los últimos meses también han aumentado los casos de personas cuestionadas por autoridades migratorias debido a antecedentes relacionados con nacimientos ocurridos en Estados Unidos mientras los padres se encontraban en el país con visa de turista.
Algunos extranjeros han denunciado que las revisiones incluso han alcanzado casos ocurridos hace más de dos décadas, lo que ha generado preocupación entre familias cuyos hijos nacieron en territorio estadounidense durante viajes realizados años atrás.
Uno de los testimonios corresponde a una madre mexicana que aseguró haber evitado cruzar personalmente la frontera con sus dos hijos nacidos en Estados Unidos por temor a ser interrogada. Según relató, un familiar intentó ingresar con los menores, pero fue separado durante la revisión migratoria y posteriormente perdió su visa.
La ofensiva contra el llamado turismo de parto se produce en medio del endurecimiento de los controles migratorios y de las revisiones de visas impulsadas por el Gobierno estadounidense, que busca identificar casos en los que considere que el documento fue utilizado con fines distintos a los declarados originalmente.
