Washington, 29 de julio de 2026.— El gobierno de Estados Unidos instauró una nueva regla para acelerar los trámites de las demandas de asilo, medida que podría provocar la deportación de cientos de miles de solicitantes.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) explicó que el objetivo es reducir el gran atraso en el examen de quienes piden refugio en el país. Bajo la nueva norma, las solicitudes serán examinadas directamente por los jueces de migración, dependientes del Departamento de Justicia, sin la entrevista previa con un funcionario de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS).
Ese funcionario es normalmente el primer contacto oficial de un inmigrante que busca asilo. Según el DHS, el sistema actual “básicamente permite que un extranjero tenga una segunda oportunidad para obtener asilo”.
La dependencia aseguró que la regla “acortará el tiempo total que les toma a los oficiales de asilo y a los jueces de inmigración dictaminar sobre las solicitudes”. Hasta 444 mil 724 casos, equivalentes al 31 por ciento de los 1.43 millones de expedientes acumulados, podrían verse afectados.
Joseph Edlow, director de USCIS, afirmó en un comunicado: “Durante demasiado tiempo el sistema de asilo ha sido explotado con fines de demora y autorización de trabajo, y no por reclamaciones legítimas de protección. El sistema de asilo de Estados Unidos existe para proteger a las personas que realmente temen ser perseguidas. Esta norma ayudará a garantizar que los recursos se destinen a la pronta resolución de esas solicitudes, en lugar de a quienes buscan utilizar el sistema como un resquicio legal”.
James Percival, abogado general del DHS, señaló que la medida “mejorará la eficiencia y cumplirá” la promesa del presidente Donald Trump de tomar medidas enérgicas contra la migración irregular.
Imágen cortesía: AFP
