El mundo del boxeo está de luto por la muerte del expeleador puertorriqueño Prichard Colón, quien falleció este jueves a los 33 años, luego de vivir durante más de una década con graves secuelas neurológicas provocadas durante un combate.
La noticia fue confirmada por su padre, Richard Colón, mediante redes sociales. Informó que el exboxeador pasó sus últimas horas en Puerto Rico, acompañado por sus seres queridos, y agradeció las oraciones y muestras de apoyo recibidas por la familia a lo largo de los años.
La vida de Colón cambió el 17 de octubre de 2015, cuando enfrentó a Terrel Williams en Fairfax, Virginia. Durante la pelea recibió repetidos impactos en la nuca, conocidos como “golpes de conejo” y considerados ilegales en el boxeo.
Después del combate fue trasladado de emergencia a un hospital, donde los médicos detectaron un hematoma subdural y lesiones cerebrales irreversibles. Permaneció en estado de coma y posteriormente necesitó cuidados permanentes, además de utilizar una silla de ruedas.
Antes de aquel episodio, Prichard Colón era una de las promesas del boxeo puertorriqueño. Llegó invicto al enfrentamiento con una marca de 16 victorias, 12 de ellas por nocaut.
Su madre, Nieves Meléndez, se encargó de atenderlo durante años y buscar diferentes tratamientos y terapias para mejorar su condición.
El caso generó una fuerte conmoción internacional y reavivó el debate sobre la seguridad de los peleadores. Como reconocimiento a su trayectoria y lucha, el Consejo Mundial de Boxeo lo nombró campeón honorario en 2021 y le entregó el cinturón verde y oro que soñaba conquistar.
