La FIFA rechazó las versiones que señalan que su presidente, Gianni Infantino, habría intentado comunicarse con Donald Trump para solicitar su respaldo ante la crisis interna provocada por el fallido proyecto de comercialización del organismo.
A través de su cuenta oficial de prensa, la máxima autoridad del futbol mundial calificó como “pura ficción” el reporte que aseguraba que Infantino había buscado el apoyo del mandatario estadounidense para conservar la presidencia de la organización.
“La presidencia de la FIFA no ha realizado ninguna llamada al presidente de Estados Unidos ni a integrantes de su administración durante los últimos días”, señaló el organismo al responder públicamente a la información difundida por la prensa británica.
Los reportes periodísticos indicaban que el dirigente suizo-italiano habría intentado contactar en varias ocasiones a Trump después de enfrentar una fuerte oposición a su propuesta de crear FIFA Forward Enterprise, una filial que concentraría los negocios comerciales y la operación de las principales competiciones.
El proyecto contemplaba vender a inversionistas externos una participación minoritaria de hasta el 20 por ciento. La nueva empresa habría sido valorada en aproximadamente 20 mil millones de dólares y permitiría a la FIFA recaudar miles de millones para financiar programas destinados a sus federaciones afiliadas.
La iniciativa generó rechazo entre confederaciones y asociaciones nacionales, principalmente en Europa, debido a preocupaciones sobre la transparencia del proceso y el ingreso de capital privado a la gestión comercial de los torneos. Algunas federaciones incluso advirtieron que podrían dejar de participar en competiciones organizadas por la FIFA.
Ante la presión, Infantino anunció el viernes 31 de julio de 2026 que la propuesta no seguiría adelante, después de reconocer las divisiones generadas entre los integrantes del futbol internacional.
La cancelación del proyecto ha incrementado los cuestionamientos sobre el liderazgo del presidente de la FIFA, quien deberá reconstruir alianzas dentro del organismo de cara al próximo Congreso y a una eventual búsqueda de continuidad en el cargo. Sin embargo, la institución mantiene que no existió ninguna llamada reciente a Trump para solicitar ayuda política.
