Irán negó que tenga previsto sostener reuniones con representantes de Estados Unidos esta semana en Qatar, pese a las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien aseguró que enviados de la Casa Blanca se encontrarían con funcionarios iraníes en Doha para abordar el programa nuclear de Teherán.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, afirmó que su país no ha programado encuentros con autoridades estadounidenses “en ningún nivel” durante los próximos días, por lo que rechazó que Teherán haya cancelado alguna reunión.
Sin embargo, el diplomático confirmó que una delegación iraní viajará a Doha para dialogar con mediadores cataríes sobre la aplicación de algunas cláusulas del memorando de entendimiento firmado con Estados Unidos, entre ellas la liberación de activos iraníes bloqueados por las sanciones.
De acuerdo con la información disponible, en Qatar permanecen retenidos alrededor de 12 mil millones de dólares pertenecientes a Irán, y Teherán busca acceder al menos a una parte de esos recursos como parte de los acuerdos alcanzados para poner fin al conflicto.
La postura iraní contrasta con lo dicho por Trump, quien señaló que sus enviados especiales, Steve Witkoff y Jared Kushner, participarían en conversaciones en Doha con representantes de la República Islámica.
El pasado 21 de junio, Irán y Estados Unidos acordaron una hoja de ruta de 60 días para avanzar hacia un acuerdo definitivo de paz, que incluye el futuro del programa nuclear iraní.
No obstante, el proceso diplomático se ha visto afectado por una nueva escalada de tensión. En los últimos días se reportaron ataques iraníes contra embarcaciones y bombardeos estadounidenses contra objetivos militares en la costa sur de Irán, seguidos por ofensivas de Teherán contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin.
Mientras ambas partes mantienen versiones distintas sobre los contactos en Qatar, Doha vuelve a colocarse como punto clave de mediación en medio de un frágil proceso diplomático marcado por desconfianza, sanciones y presión militar en la región.
