Presidio, Texas. – Un juez federal permitió por ahora que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) continúe con sus planes de construir un tramo del muro fronterizo sobre un sistema de diques que protege a este pequeño pueblo de Texas, ubicado en la frontera con México, al rechazar los argumentos de la localidad de que la obra aumentaría el riesgo de inundaciones.
La decisión, emitida la noche del domingo, representa una victoria para el Gobierno de Donald Trump, que acelera sus esfuerzos para levantar un muro de 46,000 millones de dólares a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México.
El pueblo de Presidio, de unos 3,200 habitantes, sostiene que la construcción del muro podría provocar inundaciones y que la Administración está incumpliendo la ley al avanzar con el proyecto. El distrito de desarrollo económico de la localidad presentó una demanda a principios de este año para impedir que el DHS continúe con las obras.
Sin embargo, el juez Reggie B. Walton concluyó que es poco probable que los demandantes prevalezcan en el caso. “Por las razones expuestas, y pese a las comprensibles preocupaciones expresadas por el demandante sobre los perjuicios que tanto la entidad como los residentes podrían sufrir si se construye el llamado ‘Smart Wall’, el tribunal se ve obligado a rechazar la solicitud de suspender temporalmente el proyecto”, escribió el magistrado.
Presidio está protegido por una red de terraplenes y diques construidos en las décadas de 1970 y 1980 a lo largo del Río Grande y sus afluentes para prevenir inundaciones. Durante una audiencia judicial, los abogados del distrito argumentaron que los planes del Gobierno podrían comprometer ese sistema y que las autoridades federales ignoraron una ley que les exige obtener autorización del Cuerpo de Ingenieros del Ejército antes de construir sobre o cerca de esos diques.
En documentos presentados ante la corte, el distrito afirmó que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza planea “reemplazar el talud de tierra del dique existente por un muro de concreto, coronado por paneles de acero de 30 pies de altura”.
El Gobierno sostiene que aún no existe un diseño definitivo sobre la ubicación exacta del muro ni sobre la forma en que será construido, y argumenta que el Congreso le otorgó facultades para eximir una amplia gama de regulaciones con el fin de acelerar la construcción. En su fallo, el juez respaldó ese argumento al afirmar que estaba claro que “el Congreso no tuvo la intención de limitar la autoridad del secretario del DHS para eximir regulaciones”.
Imágen cortesía: The Dallas Morning News
