Un mexicano de 56 años, identificado como Emiliano Andrade-Covarrubias, falleció mientras permanecía detenido por el ICE en Laredo, Texas, pese a contar con residencia permanente legal en Estados Unidos, según confirmó la propia agencia federal.
El hombre fue encontrado inconsciente la mañana del sábado 17 de octubre en su cama dentro del Centro de Procesamiento Río Grande. Aunque personal del lugar realizó maniobras de reanimación y solicitó asistencia médica, fue declarado sin vida aproximadamente 20 minutos después.
Andrade-Covarrubias permanecía bajo custodia migratoria desde el 26 de junio, cuando fue detenido al intentar ingresar a territorio estadounidense por un cruce fronterizo de Laredo, procedente de México.
De acuerdo con ICE, las autoridades sospechaban que el mexicano había obtenido su residencia mediante información falsa, al presuntamente omitir un arresto por robo ocurrido en 2004. Sin embargo, su hija, Estefani Andrade, rechazó esa versión y aseguró que su padre sí informó sobre sus antecedentes durante el trámite de su tarjeta de residencia.
La familia también denunció posibles irregularidades en la atención médica que recibió durante su detención. Según su hija, Andrade-Covarrubias padecía problemas cardíacos, diabetes e hipertensión, pero presuntamente no recibió los medicamentos que necesitaba.
Además, señaló que su padre había manifestado dificultades para respirar, molestias en el pecho y otros síntomas de enfermedad, sin que sus preocupaciones fueran atendidas adecuadamente.
Por su parte, ICE aseguró que el detenido recibió atención médica apropiada. La causa oficial del fallecimiento continúa bajo investigación, mientras se esperan los resultados de la autopsia realizada por las autoridades forenses del condado de Webb.
El congresista demócrata Henry Cuellar visitó las instalaciones y solicitó información sobre los protocolos de atención médica y las circunstancias de la muerte, al considerar necesario esclarecer lo ocurrido.
Andrade-Covarrubias había vivido durante décadas en Dallas, donde trabajaba como pintor y formó una familia con tres hijos nacidos en Estados Unidos. Antes de su fallecimiento, enfrentaba un proceso de deportación y tenía programada una audiencia migratoria para el próximo 2 de noviembre.
Con este caso, suman siete las personas fallecidas bajo custodia de ICE en Texas durante 2026, de las cuales dos han perdido la vida en instalaciones migratorias de Laredo.
El fallecimiento también ha generado nuevos cuestionamientos sobre las condiciones de detención y el acceso a servicios médicos de personas bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.
