El Gobierno de Claudia Sheinbaum abrió una nueva etapa de colaboración con la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos, luego del distanciamiento registrado durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha sostenido este año dos reuniones en Washington con el director de la DEA, Terrance Cole. El funcionario estadounidense también habría viajado a la Ciudad de México para mantener un encuentro privado con García Harfuch.
Durante una conferencia internacional sobre el control de drogas celebrada en Argentina, el secretario mexicano destacó la rapidez alcanzada en el intercambio de información con la agencia, la cual habría permitido actuar oportunamente contra grupos delictivos.
De acuerdo con cifras oficiales, durante el Gobierno de Sheinbaum han sido detenidas 63 mil personas presuntamente relacionadas con actividades criminales, aseguradas 33 mil armas y destruidos 2 mil 700 laboratorios clandestinos. También se reporta el decomiso de 518 toneladas de distintas sustancias.
México ha entregado además a 92 presuntos líderes criminales a las autoridades estadounidenses mediante un procedimiento distinto a la extradición tradicional.
Pese al acercamiento, la presidenta Sheinbaum ha insistido en que la cooperación debe realizarse con respeto a la soberanía nacional y rechazó cualquier intento de intervención en los asuntos internos de México.
