Un joven mexicano de 19 años falleció bajo custodia del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos en el estado de Florida, en un caso que vuelve a encender las alertas sobre las condiciones en centros de detención migratoria en Estados Unidos.
La víctima, Royer Pérez Jiménez, murió el pasado 16 de marzo en el Centro de Detención del Condado de Glades, luego de ser encontrado inconsciente por un oficial. De acuerdo con el reporte oficial, se solicitó atención médica de emergencia y se intentaron maniobras de reanimación, sin éxito.
La autoridad migratoria indicó que se trata de un “supuesto suicidio”, aunque precisó que la causa del fallecimiento sigue bajo investigación. El caso representa la decimotercera muerte de una persona bajo custodia de ICE en lo que va de 2026.
Sin embargo, versiones oficiales similares han sido cuestionadas anteriormente. Organizaciones como la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses y familiares de otras víctimas han puesto en duda diagnósticos previos atribuidos a suicidio, como en los casos de migrantes fallecidos en centros de detención en Texas a inicios de año.
Desde 2021, legisladores y colectivos han solicitado el cierre del centro en Glades, al denunciar presuntos abusos, negligencia médica y condiciones inadecuadas para los detenidos. En respuesta, ICE aseguró que mantiene su compromiso de garantizar entornos seguros y que ya notificó del fallecimiento al consulado mexicano.
Según el informe oficial, Pérez Jiménez había sido detenido desde enero tras su arresto en el condado de Volusia, enfrentando cargos por suplantación de identidad y resistencia a la autoridad. Además, habría negado previamente padecer problemas de salud mental.
El caso ha generado preocupación adicional ante el incremento de muertes en centros migratorios en semanas recientes, mientras familiares del joven, originarios de una comunidad indígena en Chiapas, han solicitado apoyo para la repatriación del cuerpo.
