El estado de Tennessee tiene prevista para este miércoles la ejecución de Christa Pike, quien, de concretarse la sentencia, se convertiría en la primera mujer en recibir la pena capital en esa entidad en más de dos siglos.
Pike fue condenada en 1996 por la muerte de Colleen Slemmer, ocurrida cuando ambas eran jóvenes y participaban en un programa de Job Corps en Tennessee. De acuerdo con el expediente judicial, el ataque ocurrió en una zona apartada del campus agrícola de la Universidad de Tennessee.
En los hechos también participaron Tadaryl Shipp, entonces novio de Pike, y otra persona. Shipp tenía 17 años en aquel momento y recibió una sentencia de cadena perpetua, mientras que Pike, quien tenía 18 años, fue condenada a la pena de muerte.
A pocos días de la fecha prevista para su ejecución, los abogados de Pike han intensificado sus esfuerzos para que la sentencia sea conmutada. La defensa sostiene que durante el juicio original no fueron presentados de manera suficiente antecedentes relacionados con los abusos y situaciones de violencia que habría enfrentado durante su infancia.
Mientras permanecía en el corredor de la muerte, Pike fue diagnosticada con trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático. Sus representantes legales argumentan que estas condiciones y sus experiencias previas deberían ser consideradas al revisar su condena.
En declaraciones difundidas por sus abogados y recogidas por The New York Times, Pike aseguró que ha vivido durante años consciente de la posibilidad de su ejecución y de las consecuencias del crimen por el que fue condenada.
Especialistas en pena capital también han cuestionado si un caso con características similares recibiría actualmente la misma sentencia, debido a los cambios registrados durante las últimas décadas en la forma en que tribunales y jurados consideran factores como la edad, la salud mental y antecedentes de abuso.
Por otro lado, May Martínez, madre de Colleen Slemmer, ha señalado que busca estar presente durante el procedimiento y ha pedido que también se mantenga presente la memoria de su hija, a quien recordó como una joven generosa, aficionada a los bolos, las computadoras y con planes de construir una carrera profesional.
Organismos internacionales también han intervenido en el caso. Expertos de Naciones Unidas solicitaron a Estados Unidos y a las autoridades de Tennessee detener la ejecución y conmutar la sentencia, argumentando preocupaciones relacionadas con las circunstancias personales de Pike y las condiciones que habría enfrentado durante décadas en prisión.
Amnistía Internacional, por su parte, mantiene una campaña para solicitar al gobernador de Tennessee, Bill Lee, que conceda clemencia y frene la aplicación de la pena capital.
La decisión final mantiene el caso bajo atención nacional e internacional, en medio de un renovado debate sobre la pena de muerte, la salud mental y los factores que deben tomarse en cuenta al imponer las sentencias más severas en Estados Unidos.
