Trabajadores inconformes del Instituto Mexicano del Seguro Social anunciaron una nueva marcha nacional para el próximo 21 de octubre, en rechazo al incremento de 2.9 por ciento al salario tabular y a la representación de su actual dirigencia sindical.
Los manifestantes demandan un aumento mínimo de 10 por ciento directo a ese sueldo, además de la destitución de Rafael Olivos, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.
Rafael Soto Cruz, enfermero del Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y uno de los voceros del movimiento, aseguró que desconocen al dirigente y consideran que no debe encabezar las negociaciones. En su lugar, solicitan un congreso extraordinario que permita elegir nuevos representantes.
Durante una conferencia frente a las oficinas centrales del IMSS, los inconformes insistieron en que el aumento debe aplicarse al salario tabular por su importancia para el cálculo de las pensiones.
Eduardo Vinicio Martínez, representante de trabajadores jubilados y pensionados, sostuvo que ese sueldo acumula décadas de rezago y que las prestaciones adicionales no resuelven el reclamo de quienes buscan mejorar su ingreso para el retiro.
Ante la posibilidad de que sus exigencias no sean atendidas, los voceros señalaron que analizan un paro escalonado de labores. Sin embargo, reconocieron que esta alternativa todavía no cuenta con el respaldo de todos los participantes y plantearon que, de realizarse, se mantendría la atención de urgencias.
Por lo pronto, convocaron a una segunda gran movilización nacional para el miércoles 21 de octubre y anunciaron que buscan repetir las marchas cada ocho o quince días, hasta obtener respuesta a sus demandas salariales y de renovación sindical.
