Washington D.C., 2 de enero de 2026 – El presidente Donald Trump anunció la retirada de los efectivos de la Guardia Nacional desplegados en las ciudades de Chicago, Los Ángeles y Portland, tres importantes urbes gobernadas por alcaldes y en algunos casos gobernadores demócratas que se habían opuesto frontalmente a la presencia de tropas federales.
A través de su red social Truth Social, el mandatario justificó la decisión afirmando que “el crimen se ha reducido considerablemente gracias a la presencia de estos grandes patriotas en esas ciudades”. Sin embargo, no presentó estadísticas ni datos concretos que respalden esa afirmación.
Trump advirtió que la retirada no es definitiva y dejó abierta la posibilidad de un nuevo despliegue en el futuro. “Regresaremos, quizás de una forma mucho más diferente y con más fuerza, cuando el crimen comience a dispararse de nuevo. ¡Solo es cuestión de tiempo!”, escribió.
El presidente también criticó duramente a los líderes demócratas locales, a quienes calificó de “sumamente incompetentes”, y cuestionó que realmente deseen la salida de las tropas “considerando el gran progreso que se ha logrado”.
Antecedentes del despliegue y reveses judiciales
Desde hace meses, la administración Trump ha ordenado el envío de cientos de miembros de la Guardia Nacional a estados y ciudades de tendencia demócrata, argumentando la necesidad de proteger instalaciones, agentes y activos federales frente a protestas ciudadanas y en apoyo a las operaciones masivas de control migratorio.
Sin embargo, estas acciones han enfrentado una fuerte resistencia legal:
- En Los Ángeles, las tropas fueron retiradas el 15 de diciembre tras un fallo judicial inicial. Aunque un tribunal de apelaciones había suspendido parcialmente la devolución del control al gobernador Gavin Newsom, este miércoles una corte de apelaciones determinó que los aproximadamente 300 efectivos restantes deben regresar bajo mando estatal.
- En Chicago y Portland, las tropas nunca llegaron a patrullar las calles mientras se resolvían los recursos legales. La Corte Suprema rechazó recientemente la petición del gobierno federal de mantener el despliegue en el área de Chicago, representando un revés significativo.
- En Oregón, un juez federal emitió una orden permanente que bloquea el uso de la Guardia Nacional en la zona.
Además, en otras jurisdicciones como el Distrito de Columbia, fiscales locales han presentado demandas para impedir nuevos despliegues.
La decisión de retirar las tropas de estas tres ciudades se produce en un contexto de múltiples derrotas judiciales y justo cuando la administración continúa impulsando una agresiva política migratoria a nivel nacional, incluyendo operativos en estados como Louisiana y el despliegue de nuevos contingentes en otras zonas.
Aunque el gobierno federal ha perdido varias batallas legales en torno al control de la Guardia Nacional, la advertencia del presidente deja claro que considera estas retiradas como medidas temporales y que podría reactivar la presencia militar en las mismas u otras ciudades si considera que la situación de seguridad se deteriora.
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