El gobierno de Estados Unidos anunció la suspensión del trámite de visados de inmigración para ciudadanos de al menos 75 países, una medida que entrará en vigor a partir del 21 de enero y que tendrá carácter indefinido.
La decisión afecta a las visas que permiten residir de forma permanente en el país y alcanza a naciones de América Latina, Europa del Este, Medio Oriente y Asia, entre ellas Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Haití, Nicaragua, Uruguay, Rusia, Irán, Afganistán e Irak.
De acuerdo con la nueva directriz, el objetivo es restringir el ingreso de personas que puedan depender de apoyos públicos, lo que abre la puerta a rechazos basados en criterios como la edad, el estado de salud, el nivel de dominio del inglés o la situación económica de los solicitantes.
La suspensión se mantendrá mientras el Departamento de Estado endurece los filtros de verificación y evaluación migratoria, en línea con el refuerzo de la política migratoria impulsada por el expresidente Donald Trump.
La medida no contempla a los visados temporales, como los de turismo, estudios o trabajo, que continuarán tramitándose con normalidad bajo las reglas actuales.
