Las detenciones de migrantes latinos sin historial criminal en Estados Unidos se multiplicaron de forma acelerada desde el inicio de la segunda presidencia de Donald Trump, de acuerdo con un informe de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), que advierte un giro drástico en la política migratoria del país.
El estudio revela que entre febrero y septiembre de 2025 ingresaron a centros de detención en promedio 6 mil migrantes latinos al mes sin antecedentes penales, cifra seis veces mayor a la registrada en el mismo periodo de 2024, cuando se reportaban alrededor de 900 detenciones mensuales durante la administración de Joe Biden.
Como resultado, la proporción de migrantes detenidos sin récord criminal supera actualmente uno de cada tres casos, frente a menos de uno de cada ocho el año anterior, según datos oficiales obtenidos mediante la Ley de Libertad de Información (FOIA).
La investigación señala que cinco nacionalidades concentran tres cuartas partes de los latinos arrestados sin antecedentes: México, Guatemala, Honduras, Venezuela y Ecuador. Los mexicanos encabezan la lista, con un aumento cercano a ocho veces, al pasar de mil 500 a 13 mil 300 detenidos, lo que representa más de una cuarta parte del total. En el caso de los venezolanos, las detenciones se multiplicaron por 14, hasta alcanzar los 5 mil 600.
También se documentaron 8 mil 600 guatemaltecos, casi ocho veces más que en el periodo previo; 6 mil hondureños, con un incremento de casi diez veces; y 2 mil 800 ecuatorianos, más del doble que el año anterior.
El informe subraya que la administración Trump deportó a casi nueve de cada diez latinos detenidos sin antecedentes penales, mientras que solo una fracción mínima fue liberada para regresar a sus comunidades. Los autores del estudio enfatizan que este grupo “no corresponde a ‘lo peor de lo peor’”, sino a personas que se apegan a la ley y contribuyen a la sociedad.
La mayoría de los migrantes detenidos tiene entre 18 y 54 años, se encuentra en edad productiva y, en casi siete de cada diez casos, permaneció más de 15 días en detención. Además, el 60 por ciento fue trasladado a centros fuera del estado donde residía.
El documento recuerda que el objetivo del Gobierno estadounidense es alcanzar un promedio diario de 100 mil personas detenidas, casi el doble del máximo registrado en administraciones anteriores. Para los investigadores, esta tendencia anticipa un aumento sostenido de detenciones y deportaciones, con un impacto cada vez mayor en migrantes sin antecedentes penales durante el resto del actual mandato.
