30 de enero de 2026
Un estudio reciente revela que el uso diario de herramientas de inteligencia artificial generativa —especialmente cuando se recurre a ellas para sostener conversaciones personales o emocionales— está asociado con un incremento significativo en el riesgo de padecer depresión.
Los investigadores analizaron información de más de 20 mil adultos y encontraron que las personas que interactúan todos los días con chatbots o sistemas de IA reportan mayores niveles de insomnio, desesperanza y síntomas depresivos moderados a graves en comparación con quienes no las utilizan con esa frecuencia.
Incremento del 30 % en el riesgo
De acuerdo con los resultados publicados en JAMA Network, el simple hecho de consultar diariamente estas herramientas eleva en un 30 % las probabilidades de desarrollar depresión moderada. El riesgo resulta aún mayor entre quienes mantienen múltiples interacciones a lo largo del día.
El patrón se acentúa cuando la IA se convierte en un refugio para tratar temas íntimos, personales o emocionales. En esos casos, la falta de reciprocidad humana genuina y la validación emocional incompleta que ofrece un algoritmo parecen agravar el aislamiento en lugar de aliviarlo.
Grupos más vulnerables
Aunque se suele asociar el daño digital principalmente con adolescentes, el estudio señala que los adultos en edad productiva son los más afectados:
- Personas de 25 a 44 años muestran una asociación clara entre uso frecuente y síntomas depresivos graves.
- En el rango de 45 a 64 años el riesgo puede aumentar hasta en un 50 % cuando la interacción es diaria.
El perfil más expuesto incluye adultos con educación universitaria que viven en zonas urbanas y que, pese a tener acceso frecuente a la tecnología, experimentan una desconexión social significativa.
El peligro no está en la herramienta, sino en el uso
Los autores enfatizan que la inteligencia artificial no es perjudicial por sí misma. Cuando se limita a tareas laborales, académicas o de productividad (redactar correos, resolver dudas técnicas, organizar información), no se observa relación con problemas de salud mental.
El factor de riesgo aparece cuando el chatbot sustituye relaciones humanas reales y se le utiliza como confidente, amigo o incluso terapeuta informal. Esta dependencia reduce el contacto cara a cara, esencial para el equilibrio emocional.
Recomendaciones para proteger la salud mental
Ante la detección de tristeza persistente, falta de interés o síntomas que duran más de dos semanas, las autoridades sanitarias recomiendan:
- Buscar apoyo profesional mediante valoración médica o psicológica.
- En México, la Línea de la Vida (800 911 2000) ofrece atención emocional confidencial y gratuita las 24 horas.
- Establecer rutinas de sueño, alimentación y ejercicio físico diario.
- Priorizar la interacción con familiares y amigos reales.
- Limitar el uso de IA a funciones prácticas y evitarla como escape emocional nocturno.
Los especialistas coinciden en que, aunque la tecnología sigue avanzando, las necesidades humanas de conexión auténtica y empatía permanecen insustituibles.
Imágen cortesía: IA
