La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un proyecto presupuestal que pone fin al cierre parcial del gobierno federal iniciado el pasado fin de semana, aunque dejó pendiente la financiación completa del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), tema que continuará en negociación.
La propuesta, que ya contaba con el aval del Senado, fue aprobada por estrecho margen con 217 votos a favor y 214 en contra. La votación evidenció divisiones dentro de ambos partidos, ya que un grupo de republicanos rechazó la iniciativa mientras algunos demócratas respaldaron el plan.
Con esta aprobación se garantiza el financiamiento de la mayoría de las agencias federales hasta el cierre del actual año fiscal, permitiendo la reactivación de operaciones en áreas como defensa, salud, educación, vivienda y trabajo. Sin embargo, el DHS solo contará con recursos hasta el 13 de febrero, lo que mantiene latente el riesgo de un nuevo cierre gubernamental si no se alcanza un acuerdo antes de esa fecha.
El debate legislativo se centró principalmente en las políticas migratorias. Legisladores demócratas condicionaron el respaldo al presupuesto a la implementación de cambios en las prácticas del DHS, particularmente en los operativos migratorios impulsados durante la administración del presidente Donald Trump.
Entre las propuestas planteadas se encuentran limitar patrullajes móviles, establecer protocolos más estrictos para cateos en viviendas de migrantes, prohibir que los agentes federales oculten su identidad con máscaras y exigir el uso obligatorio de cámaras corporales durante los operativos.
Aunque el acuerdo permitió restablecer el funcionamiento del gobierno federal, las diferencias políticas en materia migratoria continúan marcando la discusión presupuestaria en el Congreso estadounidense.
