Washington, 5 de febrero de 2026 – El presidente Donald Trump reconoció en una entrevista exclusiva que su Gobierno podría adoptar un enfoque “un poco más suave” en las operaciones de control migratorio, luego de que agentes federales mataran a tiros a dos ciudadanos estadounidenses en Minneapolis, Minnesota, durante operativos el mes pasado.
En conversación con el periodista Tom Llamas en la Oficina Oval, Trump afirmó: “Aprendí que tal vez podríamos ser un poco más suaves. Pero aun así hay que ser duros”. El mandatario enfatizó que las acciones se dirigen contra “criminales muy peligrosos”, y mencionó haber mantenido “muy buenas conversaciones” por teléfono con el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, aunque criticó que ambos, demócratas, continúen con quejas públicas pese a esos contactos.
Las víctimas fatales fueron Renee Nicole Good y Alex Pretti, ambos de 37 años y ciudadanos estadounidenses. Good fue abatida el 7 de enero y Pretti el 24 de enero durante incidentes relacionados con la enforcement migratoria federal en la ciudad. Funcionarios de la administración, incluido el propio Trump y el vicepresidente JD Vance, atribuyeron inicialmente responsabilidad a las víctimas, calificándolas sin evidencia como “terroristas domésticos”. Sin embargo, grabaciones de video han contradicho algunas versiones oficiales que justificaban los disparos.
Trump ha mantenido un enfrentamiento público con autoridades locales de Minnesota, que han condenado duramente la ofensiva migratoria y los tiroteos. El cambio de tono del presidente se produce en medio de una creciente indignación nacional por las muertes y cuestionamientos a las tácticas empleadas.
Más temprano este miércoles, el “zar de la frontera”, Tom Homan, anunció el retiro de 700 agentes federales de inmigración de Minnesota. Trump confirmó a Llamas que ordenó personalmente esa medida, pero aclaró que no fue solo por su decisión unilateral: “Estamos esperando que liberen prisioneros, que nos entreguen a los asesinos que están reteniendo y a toda esa gente mala: narcotraficantes, todo tipo de criminales”.
El presidente reiteró su crítica a las políticas fronterizas previas, asegurando que durante la administración anterior se permitió la entrada de “25 millones de personas” por una “política de fronteras abiertas”. Esa cifra es inexacta: según datos de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, durante el período de Biden se registraron 7.4 millones de cruces irregulares fuera de puntos de entrada legales.
Las declaraciones reflejan un ajuste en el discurso de la Casa Blanca ante el escrutinio por las muertes de Good y Pretti, en el contexto de la intensiva campaña de deportaciones masivas impulsada por la administración republicana. En una rueda de prensa del 20 de enero, Trump ya había señalado que los agentes federales “a veces cometen errores”.
Imagen cortesía: ABC
