La Fiscalía General del Estado de Puebla informó nuevos avances en la investigación por la intoxicación de seis menores que ingresaron el 14 de febrero al Hospital General de Huauchinango tras consumir tamales.
El caso generó alarma luego de que una niña de 10 años arrojara positivo a fentanilo en un estudio toxicológico. Sin embargo, la autoridad precisó que la sustancia no provenía de los alimentos, sino de los medicamentos administrados durante su atención médica para controlar una crisis convulsiva.
Durante su hospitalización se le practicó un antidoping que detectó barbitúricos, metadona y fentanilo, compuestos utilizados en el manejo clínico. En contraste, los análisis realizados al resto de los menores y a sus padres resultaron negativos a drogas de abuso.
Las autoridades continúan examinando los alimentos mediante pruebas especializadas para determinar la causa exacta de la intoxicación, mientras el gobierno estatal reportó que todos los menores ya fueron dados de alta y se encuentran en buen estado de salud.
