Dallas, Texas, 5 de marzo de 2026
El Senado de Estados Unidos bloqueó una resolución que buscaba restringir las acciones militares del presidente Donald Trump contra Irán. La votación concluyó con 47 sufragios a favor y 53 en contra, sin alcanzar la mayoría simple requerida para su aprobación.
La medida, patrocinada por el senador demócrata Tim Kaine de Virginia, ordenaría al mandatario retirar a las Fuerzas Armadas estadounidenses de hostilidades en o contra Irán, a menos que se cuente con una declaración de guerra o autorización explícita del Congreso. Solo el senador demócrata John Fetterman de Pensilvania votó en contra de su partido, mientras que el republicano Rand Paul de Kentucky fue el único de su bancada en apoyarla.
El rechazo se produce en medio de intensos esfuerzos del gobierno por ganar apoyo congresional tras el ataque sorpresa lanzado contra Irán el sábado pasado. Funcionarios como el secretario de Defensa, Pete Hegseth, han comparecido ante legisladores para justificar la operación, advirtiendo que el conflicto podría extenderse hasta ocho semanas. Hegseth reconoció que Irán aún mantiene capacidad para lanzar misiles, a pesar de los esfuerzos estadounidenses por controlar su espacio aéreo.
El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, enfatizó en una conferencia de prensa que las tropas estadounidenses siguen en alto riesgo: “Debemos tener claro que el riesgo sigue siendo alto”. El incidente se enmarca en la Operación Furia Épica, que ha resultado en la muerte de seis militares estadounidenses en un ataque con drones en Kuwait durante el fin de semana.
Trump no ha descartado el envío de tropas terrestres, aunque ha ajustado sus objetivos del conflicto, pasando de un cambio de régimen a la neutralización de las capacidades nucleares, navales y de misiles de Irán. “Espero poner fin a la campaña de bombardeos en unas pocas semanas”, declaró el presidente.
Líderes republicanos como el senador John Barrasso de Wyoming criticaron a los demócratas por priorizar la obstrucción a Trump sobre la destrucción del programa nuclear iraní. “Los demócratas prefieren obstruir a Donald Trump antes que destruir el programa nuclear nacional de Irán”, afirmó Barrasso.
Otros republicanos, como Bill Cassidy de Louisiana, expresaron reservas sobre un despliegue terrestre: “No creo que el pueblo estadounidense quiera ver tropas sobre el terreno”. El senador Todd Young de Indiana, inicialmente indeciso, argumentó que limitar las opciones militares del presidente en este momento crítico aumentaría los peligros.
Por el lado demócrata, Kaine insistió en que la votación obliga a los legisladores a posicionarse claramente: “Todo el mundo tiene que declarar si está a favor de esta guerra o en contra”. El senador republicano Lindsey Graham de Carolina del Sur vio en el conflicto una oportunidad para que aliados árabes y europeos se unan contra Irán y sus grupos insurgentes, aunque criticó la Ley de Poderes de Guerra por ceder demasiado control al Congreso.
En la Cámara de Representantes, se espera un debate similar este jueves. El presidente de la Cámara, Mike Johnson, confía en derrotar la resolución, mientras que el líder demócrata Hakeem Jeffries anticipa un fuerte respaldo de su partido. Veteranos demócratas como el representante Jason Crow de Colorado advirtieron sobre los costos humanos: “Cuando las élites en Washington tocan los tambores de guerra, no están hablando de sus hijos, sino de hijos de la clase trabajadora como nosotros”.
Este episodio marca un punto de inflexión para los republicanos, tradicionalmente alineados con la política de Trump de evitar enredos extranjeros, en un conflicto de duración indefinida con repercusiones regionales.
Imágen cortesía: Boston Herald
