El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes el presupuesto para el Departamento de Seguridad Nacional, lo que permitirá reanudar sus operaciones luego de seis semanas de cierre parcial que afectaron funciones clave del gobierno federal.
La votación, realizada durante la madrugada del 27 de marzo, contó con el respaldo de legisladores demócratas, quienes condicionaron su apoyo a limitar recursos destinados al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y a ciertas áreas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.
El cierre, que inició el pasado 14 de febrero, impactó a múltiples agencias, incluida la Administración de Seguridad en el Transporte, generando retrasos y afectaciones en aeropuertos y servicios de seguridad.
La exclusión parcial de fondos para ICE refleja las tensiones políticas en torno a la política migratoria en Estados Unidos. Aunque representa un revés en ese punto, el avance del presupuesto también supone un logro parcial para la administración de Donald Trump, que buscaba mantener sin cambios el financiamiento de las operaciones migratorias.
El proyecto será ahora enviado a la Cámara de Representantes, donde se anticipa un debate complejo, especialmente sobre el futuro del financiamiento para ICE y las condiciones que podrían establecerse en materia migratoria.
