Washington, 4 de junio de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá a la cumbre de líderes de la OTAN que se celebrará los días 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía. Así lo confirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, durante una audiencia ante la Cámara de Representantes.
“Estados Unidos sigue siendo un miembro de la OTAN y estaremos en Turquía para discutir todos los asuntos. El presidente mismo participará en la próxima reunión de jefes de Estado de la OTAN”, declaró Rubio.
El funcionario estadounidense destacó la importancia del encuentro, al que describió como “probablemente la reunión más importante en la historia de la OTAN”, debido a las tensiones internas y la necesidad de aclarar posiciones entre los aliados.
La decisión de Trump de asistir se produce en medio de sus fuertes críticas a varios países miembros por su falta de apoyo durante el conflicto con Irán. El mandatario ha cuestionado públicamente que algunos aliados se negaran a permitir el uso de sus bases militares o espacio aéreo para operaciones estadounidenses, y ha acusado a Europa de depender excesivamente de la protección de Washington.
Trump ha calificado en ocasiones a la OTAN como un “tigre de papel” y ha impulsado una reconfiguración del despliegue de tropas estadounidenses en Europa. En la última cumbre, los aliados se comprometieron a elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB en un plazo de diez años, un objetivo que será evaluado en Ankara.
La cumbre de Ankara reunirá a los líderes de los 32 países miembros. Entre los temas centrales figuran el futuro de la Alianza, la seguridad colectiva, el reparto de responsabilidades y el apoyo continuado a Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, recibió una invitación para participar.
Rubio subrayó que la administración Trump busca cambios profundos en la organización para que refleje mejor las realidades actuales de seguridad internacional.
Imágen cortesía: Reuters
