El gobernador de Florida, Ron DeSantis, anunció el cierre de Alligator Alcatraz, el polémico centro de detención migratoria que se convirtió en uno de los símbolos de la política de mano dura impulsada por Donald Trump.
El recinto, ubicado en una zona remota de Florida, operó desde 2025 y, de acuerdo con las autoridades estatales, participó en cerca de 21 mil deportaciones durante su periodo de funcionamiento.
DeSantis informó que el centro ya no cuenta con personas detenidas y que quienes permanecían bajo custodia fueron transferidos al sistema federal migratorio.
El gobernador defendió la operación del lugar y aseguró que cumplió con el objetivo para el que fue creado. Sin embargo, también señaló que desde el inicio fue concebido como una medida de emergencia y de carácter temporal.
“Estamos orgullosos de estar en esta lucha, pero al mismo tiempo dije desde el principio que esta era una solución de emergencia que sería temporal”, expresó DeSantis.
Alligator Alcatraz fue señalado por organizaciones defensoras de migrantes debido a las condiciones de detención y por su ubicación en una zona aislada. Aun así, para el Gobierno de Florida representó una herramienta clave dentro de la estrategia migratoria republicana.
Con su cierre, termina la operación de uno de los centros más controversiales de los últimos años en Estados Unidos, aunque las autoridades federales mantendrán bajo custodia a los migrantes que fueron trasladados a otras instalaciones.
