Washington, 15 de julio de 2026 – El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció una nueva ronda de ataques aéreos contra objetivos en territorio iraní, en lo que constituye la cuarta ola de operaciones destinadas a degradar las capacidades militares que Washington asocia con las amenazas al transporte comercial en el estrecho de Ormuz. Al mismo tiempo, las fuerzas estadounidenses reanudaron un bloqueo naval sobre puertos y zonas costeras de Irán.
Según el comunicado oficial de CENTCOM, “las fuerzas del Comando Central de Estados Unidos comenzaron una ronda adicional de ataques contra Irán para continuar degradando las capacidades iraníes utilizadas para atacar el transporte comercial en el estrecho de Ormuz”. La institución confirmó que el bloqueo naval entró en vigor a las 16:00 horas ET (4 p.m. hora del Este), afectando el tránsito de buques hacia y desde puertos iraníes.
Más de 20 buques de guerra de la Armada estadounidense y cientos de aeronaves militares permanecen desplegados en Medio Oriente, en una muestra de la elevada preparación operativa de las fuerzas norteamericanas en la región.
Reportes desde Irán indican que se registraron explosiones en la ciudad portuaria de Bandar Abbas, estratégica por su proximidad al estrecho de Ormuz, y en Ahvaz, en el suroeste del país. Las agencias estatales iraníes IRNA y Fars confirmaron las detonaciones.
Desde Teherán, el viceministro de Relaciones Exteriores rechazó la presión militar como vía para forzar negociaciones. “Si Estados Unidos piensa que sus ataques militares y su bloqueo nos obligarán a solicitar negociaciones, está cometiendo un error”, declaró el funcionario iraní, quien reafirmó la soberanía de su país sobre el estrecho de Ormuz “sin importar el costo”.
Los Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) también respondieron a las acciones estadounidenses, advirtiendo que estas agresiones solo retrasarán la reapertura del paso marítimo pero no detendrán sus objetivos.
La escalada se produce en medio de tensiones crecientes en el golfo Pérsico. Irán había restringido la circulación en Ormuz tras el inicio de las hostilidades, mientras Estados Unidos busca garantizar el libre tránsito de embarcaciones comerciales en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
El presidente Donald Trump había señalado previamente que un acuerdo con Teherán sigue siendo posible, al tiempo que modificó una propuesta anterior sobre cobros a buques en el estrecho, optando por promover acuerdos comerciales e inversiones con países del Golfo.
La situación genera preocupación internacional por sus posibles impactos en el comercio marítimo y el suministro energético global. El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, alertó sobre graves consecuencias socioeconómicas y humanitarias en caso de una interrupción prolongada del tráfico en Ormuz.
Imágen cortesía: CENTCOM
