El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln llegó este miércoles al puerto de Laem Chabang, en Tailandia, para realizar su primera escala después de permanecer más de ocho meses consecutivos en el mar durante operaciones militares en Medio Oriente.
La embarcación, de aproximadamente 100 mil toneladas y con cerca de cinco mil tripulantes, partió de San Diego en noviembre pasado. Cuando regrese al sur de California, previsto para finales de este año, habrá completado uno de los despliegues más prolongados en la historia reciente de la Armada de Estados Unidos.
La extensa permanencia en altamar generó inquietud entre legisladores estadounidenses por las condiciones de vida de los marinos. El senador Richard Blumenthal solicitó explicaciones al Departamento de Defensa ante reportes sobre escasez de suministros básicos, contaminación del agua, fallas de plomería, retrasos en la correspondencia y afectaciones en el bienestar de la tripulación.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, rechazó estas versiones y aseguró que las condiciones dentro del portaaviones fueron tergiversadas. Sin embargo, el Pentágono anunció posteriormente que el USS George Washington, con base en Japón, será enviado a Medio Oriente para reemplazar al Lincoln.
Durante su escala, los tripulantes podrán descansar y visitar Pattaya, una de las principales ciudades turísticas de Tailandia, aunque deberán cumplir diferentes restricciones establecidas por los mandos militares.
Las autoridades locales reforzaron la seguridad y esperan que la presencia de miles de marinos estadounidenses impulse temporalmente la actividad turística y económica de la región antes de que el portaaviones continúe su viaje de regreso a Estados Unidos.
