La secretaria de Turismo de México, Josefina Rodríguez Zamora, se encuentra bajo cuestionamientos por la presunta utilización de artículos de lujo, en contraste con el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum para que los servidores públicos actúen con humildad y sencillez.
Durante su Segundo Informe de Gobierno, Sheinbaum afirmó que quienes ocupan cargos públicos deben conducirse con responsabilidad y evitar las excentricidades que anteriormente se pagaban con recursos públicos.
Reportes periodísticos señalan que Rodríguez Zamora ha aparecido con joyería, relojes, vestidos y calzado de marcas costosas. También atribuyen a su prometido, Iván García Juárez, procurador ambiental de Tlaxcala, la posesión de relojes y accesorios de alto valor, además de viajes internacionales.
Las publicaciones estiman que algunos de estos artículos alcanzarían precios de cientos de miles de pesos. Sin embargo, las cantidades difundidas corresponden a cálculos basados en fotografías y modelos aparentemente similares, por lo que no constituyen una confirmación independiente del precio pagado ni del origen de los recursos.
El caso ha llamado especialmente la atención debido al decálogo presentado por Sheinbaum a Morena en 2025, en el cual pidió a sus integrantes evitar la frivolidad, el consumismo y la exhibición de privilegios.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente si los bienes señalados fueron adquiridos con ingresos particulares, recibidos como obsequios o declarados ante las autoridades correspondientes. Tampoco se ha dado a conocer una respuesta de la secretaria de Turismo sobre los cuestionamientos.
La controversia reabre el debate sobre la congruencia entre la vida privada de los funcionarios y los principios de austeridad promovidos por el actual Gobierno.
