La muerte de Alex Pretti, enfermero de cuidados intensivos de 37 años y ciudadano estadounidense, a manos de agentes federales durante un operativo migratorio en Minneapolis, sigue generando polémica y cuestionamientos a nivel nacional.
Registros obtenidos por el medio ProPublica identifican a Jesús Ochoa, agente de la Patrulla Fronteriza de 43 años, como uno de los dos oficiales involucrados en el tiroteo ocurrido el pasado 24 de enero. El otro agente señalado es Raymundo Gutiérrez, de 35 años, oficial de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Ambos son originarios del sur de Texas y participaron en el operativo como parte de una estrategia de control migratorio impulsada por el gobierno del presidente Donald Trump.
De acuerdo con el testimonio de su exesposa, Angélica Ochoa, Jesús Ochoa desarrolló una marcada afición por las armas de fuego durante su matrimonio. Señaló que el agente llegó a poseer alrededor de 25 rifles, pistolas y escopetas. Ochoa se integró a la Patrulla Fronteriza en 2018, tras obtener un título en justicia criminal por la Universidad de Texas–Pan American; la pareja se divorció en 2021.
Por su parte, Gutiérrez ingresó a la CBP en 2014 y forma parte de la Oficina de Operaciones de Campo, donde ha participado en misiones de alto riesgo, similares a las de unidades tácticas policiales.
El caso de Pretti provocó indignación pública luego de que videos grabados por testigos mostraran que el enfermero fue sometido y derribado por varios agentes antes de recibir múltiples disparos. Según versiones difundidas, Pretti portaba legalmente un arma, pero no la exhibió ni la utilizó; en el momento del incidente sostenía su teléfono celular e intentaba auxiliar a una mujer cuando fue interceptado por los agentes.
El Departamento de Seguridad Nacional aseguró que los oficiales actuaron conforme a los protocolos establecidos, argumentando que percibieron una posible amenaza. Sin embargo, hasta el momento no se ha hecho público el material de las cámaras corporales, y ambos agentes permanecen bajo licencia administrativa mientras continúan las investigaciones.
El presidente Donald Trump calificó el hecho como “lamentable” y afirmó que el FBI revisa a fondo el caso. No obstante, sus declaraciones han generado críticas, luego de que semanas antes llamara “terrorista doméstica” a Renee Good, una mujer de 37 años que también murió tras un tiroteo con un agente migratorio en Minneapolis.
La falta de transparencia en la difusión de los videos oficiales y el contexto de los operativos migratorios mantienen el caso en el centro del debate público sobre el uso de la fuerza por parte de autoridades federales en Estados Unidos.
