El gobierno de Estados Unidos mantiene en marcha el proyecto para construir un monumental arco impulsado por el presidente Donald Trump, a pesar de que un análisis federal advierte que la estructura podría modificar el entorno de numerosos sitios históricos de la capital estadounidense.
La propuesta contempla una construcción de aproximadamente 76 metros de altura en Memorial Circle, una zona ubicada sobre el río Potomac y situada entre el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington.
DECENAS DE SITIOS PODRÍAN VERSE AFECTADOS
De acuerdo con un análisis del Servicio de Parques Nacionales, la construcción tendría efectos adversos en al menos tres decenas de lugares históricos, principalmente debido a los cambios que provocaría en las vistas y en la continuidad arquitectónica del área.
Entre los sitios con mayor impacto se encuentran el Cementerio Nacional de Arlington, el corredor del Monumento a Lincoln y Arlington House.
Una vez terminada, la estructura podría observarse desde diferentes puntos de Washington y sus alrededores, incluyendo zonas cercanas al Capitolio, Georgetown y el Pentágono.
DEFIENDEN LA UBICACIÓN DEL PROYECTO
Pese a las conclusiones del estudio, el Servicio de Parques Nacionales determinó que mantener el arco en Memorial Circle responde al objetivo conmemorativo del proyecto y consideró que trasladarlo a otro punto cambiaría sustancialmente su propósito.
Durante el análisis también fueron contempladas otras posibilidades, como reducir el tamaño de la estructura, cambiar su ubicación o incluso no construirla. Sin embargo, estas opciones no fueron seleccionadas.
El proyecto continúa generando oposición entre especialistas en conservación histórica, organizaciones de veteranos y ciudadanos, mientras permanece abierta una disputa legal relacionada con su construcción.
Las autoridades también estudian diferentes medidas para disminuir el impacto que la obra tendría sobre el paisaje y los espacios históricos de la zona.
