Estados Unidos, 12 de enero de 2026 — Los casos de influenza continúan en ascenso en todo el país, con los niños registrando las tasas más altas de infecciones, hospitalizaciones y complicaciones graves, según datos actualizados de las autoridades sanitarias.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y departamentos de salud estatales han emitido alertas ante el incremento sostenido de contagios durante esta temporada invernal. En las últimas semanas, se ha observado un marcado aumento en las consultas pediátricas y en las admisiones hospitalarias por gripe, especialmente entre menores de 5 años y escolares.
Hasta el momento, la temporada 2025-2026 ya registra al menos 10 fallecimientos de menores de edad asociados a la influenza, una cifra que genera preocupación entre expertos y autoridades. Los niños presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones como neumonía, deshidratación severa y exacerbación de enfermedades crónicas, lo que explica su mayor impacto en las estadísticas de hospitalización.
Las autoridades sanitarias han reforzado el llamado a la vacunación como la principal medida de prevención. Expertos destacan que la vacuna contra la influenza de este año podría ofrecer una protección más efectiva frente a las cepas circulantes, incluida una nueva variante que ha ganado predominancia en las últimas semanas.
Además de la vacunación, se recomiendan medidas básicas como el lavado frecuente de manos, el uso de cubrebocas en espacios cerrados y concurridos, evitar el contacto cercano con personas enfermas y quedarse en casa al presentar síntomas.
Los especialistas advierten que la temporada de influenza aún no ha alcanzado su pico, por lo que se espera que las cifras sigan subiendo en las próximas semanas. Ante este panorama, los padres y cuidadores son instados a estar atentos a los signos de alarma en los niños —fiebre alta persistente, dificultad para respirar, letargo extremo o deshidratación— y buscar atención médica inmediata si aparecen.
Las autoridades reiteran que la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir la gravedad de la enfermedad y proteger a los grupos más vulnerables, especialmente a la población infantil.
Imágen cortesía: SINC
