El Gobierno de Donald Trump inició una nueva ofensiva legal para retirar la ciudadanía estadounidense a personas naturalizadas que presuntamente habrían mentido u ocultado información durante sus procesos migratorios.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que presentó demandas ante tribunales federales contra 17 ciudadanos naturalizados, acusados de delitos graves como abuso sexual contra menores, fraude bancario y narcotráfico.
De acuerdo con las autoridades, los señalados son originarios de distintos países, entre ellos México, Cuba, Haití, Colombia, India, Somalia, Filipinas y Jamaica.
Funcionarios estadounidenses señalaron que la ciudadanía debe obtenerse de manera honesta y advirtieron que quienes violen la ley o engañen durante sus trámites migratorios pueden enfrentar consecuencias legales.
Si las demandas prosperan, las personas afectadas perderían los derechos asociados a la ciudadanía estadounidense y regresarían a su estatus migratorio anterior, lo que podría dejarlas expuestas a un proceso de deportación.
La medida forma parte del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por la Administración Trump desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
