Ciudad de México, 19 de enero de 2026 — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, salió al paso de las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien calificó de “irrelevante” el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y reiteró su intención de priorizar la producción automotriz dentro de territorio estadounidense.
Durante una visita a la planta de Ford en Dearborn, Míchigan, el pasado 13 de enero, Trump declaró: “Ni siquiera pienso en el TMEC, quiero que a Canadá y a México les vaya bien, el problema es que no necesitamos sus productos. No necesitamos autos fabricados en Canadá. No necesitamos autos fabricados en México, queremos fabricarlos aquí, y eso es lo que está pasando”.
En respuesta, Sheinbaum defendió la vigencia y el valor estratégico del acuerdo comercial durante una conferencia en Palacio Nacional. “Quienes más defienden el tratado son los empresarios estadounidenses, porque hay una integración muy grande”, afirmó la mandataria. Subrayó que el TMEC beneficia a los tres países al permitirles competir de manera conjunta frente a potencias como China.
“Es mucho mejor que nos mantengamos como América del Norte para competir con China que solito Estados Unidos. Es muy importante para EE.UU. el tratado comercial”, agregó Sheinbaum, destacando que la integración económica regional fortalece la posición competitiva global de Norteamérica.
Las declaraciones de Trump se produjeron apenas un día después de una breve llamada telefónica entre ambos líderes, en la que solo se abordaron temas de seguridad y no hubo tiempo para discutir asuntos comerciales. La presidenta mexicana expresó frustración por la falta de espacio para tratar el tema económico y señaló que se espera una próxima conversación para profundizar en el asunto.
México mantiene que el TMEC es fundamental para su economía: el 85% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos y del tratado dependen aproximadamente 12 millones de empleos en el país. Incluso sectores de la oposición coinciden en esta visión. El senador Ricardo Anaya, coordinador del PAN en la Cámara Alta, afirmó que “para la economía mexicana [el tratado] es de vida o muerte”.
A pesar de los amagos de Trump —quien desde su campaña ha planteado la posibilidad de cancelar o renegociar el TMEC— y de la imposición de aranceles sectoriales por parte de su administración, México se mantiene como el principal socio comercial de Estados Unidos, con envíos por casi 448.000 millones de dólares en los primeros diez meses de 2025, superando a China y Canadá.
La Embajada de Estados Unidos en México anunció recientemente la asignación de 23,4 millones de dólares para seguir apoyando la consolidación del Sistema de Justicia Laboral mexicano, uno de los compromisos clave del TMEC, lo que refleja que, a nivel operativo, persisten esfuerzos conjuntos para fortalecer el acuerdo.
La tensión comercial se enmarca en un contexto más amplio de fricciones bilaterales, donde México busca extender la vigencia del tratado —cuyo intercambio binacional alcanza los 800.000 millones de dólares anuales— mientras Estados Unidos evalúa opciones que privilegien la producción interna.
Imágen cortesía Revista Fortuna
