Ciudad de México / Hermosillo, 9 de abril de 2026. — La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) investiga la posible contaminación bacteriana en los sueros vitaminados que han provocado la muerte de al menos ocho personas en Hermosillo, Sonora.
De acuerdo con la Secretaría de Salud federal, se han registrado 11 casos asociados a la aplicación de estos tratamientos intravenosos en una clínica privada: ocho defunciones, una persona hospitalizada y dos recuperadas. Algunas víctimas fallecieron entre 48 horas y varios días después de recibir las inyecciones.
El secretario de Salud, David Kershenobich, señaló que los pacientes presentaron síntomas graves de sepsis, lo que apunta a una posible contaminación bacteriana derivada de una mala manipulación de los productos. “No sabemos todavía si fue el suero o fue el contaminante. Pedimos paciencia”, declaró.
Las muestras de los sueros y de los pacientes fueron enviadas al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán para su análisis. La Cofepris también revisa la composición exacta de los cócteles, que no solo contenían vitaminas, sino otras sustancias promocionadas como “células madre”.
El médico responsable, Jesús Maximiano N., de 65 años, se encuentra prófugo de la justicia. La Fiscalía de Sonora realiza cateos en tres domicilios relacionados con él, mientras que la clínica donde se aplicaban los tratamientos permanece clausurada. Parte de los sueros se preparaban y aplicaban incluso en domicilios particulares.
Familiares de las víctimas han relatado síntomas alarmantes como mareos intensos, vómito, sangrado, daño multiorgánico (riñones e hígado) y deterioro rápido tras la aplicación. Entre las personas fallecidas se encuentran Jesús Almeida Flores y su hijo Sebastián, Catalina Figueroa (38 años), Zahid Alberto Castro Lagarda (22 años) y Dinora N.
Las autoridades sanitarias han hecho un llamado a la población para evitar este tipo de terapias intravenosas, cuya efectividad no está comprobada y representan riesgos significativos cuando no se aplican bajo estrictos controles de calidad y esterilidad.
La investigación continúa para determinar con precisión el origen de la contaminación y deslindar responsabilidades.
Imágen cortesía: secretaria de salud
