Estados Unidos, 29 de julio de 2026.— Comprar una vivienda en Estados Unidos se volvió más caro esta semana luego de que la tasa promedio de la hipoteca fija a 30 años subiera a 6,58%, el nivel más alto registrado en casi un año.
Según la encuesta Primary Mortgage Market Survey de Freddie Mac, el indicador avanzó desde el 6,55% de la medición anterior. La última vez que alcanzó el 6,58% fue el 21 de agosto de 2025, por lo que el dato representa el registro más elevado en cerca de 11 meses. Hace un año, esa tasa promediaba 6,74%.
La hipoteca fija a 15 años también subió: pasó de 5,93% a 5,96%, por encima del promedio de 5,87% registrado hace un año.
Sam Khater, economista jefe de Freddie Mac, señaló que la hipoteca fija a 30 años promedió 6,58% esta semana y recordó que, ante los cambios en las condiciones del mercado, comparar ofertas de crédito puede generar diferencias relevantes para los prestatarios y potencialmente ahorrarles miles de dólares a lo largo de la vida del préstamo.
Las tasas hipotecarias no se mueven de forma directa con las decisiones de la Reserva Federal, sino que toman como referencia principal el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, que el jueves por la tarde se ubicaba en torno a 4,699%.
Jeff DerGurahian, director de inversiones y economista jefe de LoanDepot, consideró que, aunque las tasas siguen elevadas, a los compradores puede convenirles más concentrarse en el costo total de ser propietario que intentar anticipar dónde estarán las tasas en los próximos meses. Agregó que el forcejeo entre la inflación y el renovado conflicto entre Estados Unidos e Irán se refleja en los niveles actuales, ya que el encarecimiento del petróleo genera preocupación de que los mayores costos energéticos se trasladen a futuras mediciones de inflación.
El alza de las hipotecas ocurre en un momento en que el mercado de vivienda muestra cierta mejora para los compradores. Realtor.com actualizó a mitad de año su previsión para 2026 y estimó que el crecimiento del precio de las viviendas se moderará a 1,2% este año, una cifra menor a la proyectada inicialmente y por debajo del ritmo actual de inflación. Eso implica que, en términos reales, los precios de las viviendas estarían cayendo, lo que podría mejorar el escenario de negociación para quienes buscan ingresar al mercado, a pesar del costo del financiamiento.
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