Una comunidad de aproximadamente 3 mil 200 habitantes en Texas presentó una demanda contra el Gobierno de Donald Trump para intentar detener la construcción del muro fronterizo en la zona de Presidio.
El distrito local advirtió ante un tribunal federal que el proyecto podría poner en riesgo los diques que protegen a la población de posibles inundaciones, debido a que la barrera sería instalada sobre estas estructuras construidas durante las décadas de 1970 y 1980.
Los representantes legales de la comunidad sostienen que el Gobierno federal habría omitido un procedimiento establecido por la ley, el cual exige contar con la autorización del Cuerpo de Ingenieros del Ejército antes de realizar modificaciones u obras sobre los diques.
Por su parte, las autoridades estadounidenses argumentaron que todavía no existe un plan definitivo que establezca el recorrido exacto del muro ni las condiciones bajo las cuales sería construido en esa región.
El proyecto fronterizo contempla una inversión estimada de 46 mil millones de dólares y busca ampliar la barrera desde el océano Pacífico hasta el Golfo de México, con el objetivo de reducir los cruces irregulares hacia Estados Unidos.
Hasta el momento, no se ha informado cuándo comenzarían las obras en el área de Presidio, mientras el tribunal analiza los argumentos presentados por la comunidad y el Gobierno federal.
