El Gobierno del presidente Donald Trump aseguró que cuenta con munición suficiente para sostener su ofensiva contra Irán y dejó abierta la posibilidad de que el conflicto se prolongue hasta ocho semanas.
En conferencia de prensa desde el Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que la duración de la campaña militar podría oscilar entre cuatro y ocho semanas, dependiendo de la evolución en el terreno. Subrayó que Estados Unidos e Israel están marcando “el ritmo” de las operaciones y anticipó que, en cuestión de días, ambas fuerzas aéreas tendrían control total del espacio aéreo iraní.
Hegseth sostuvo que Washington avanza de manera “contundente” y adelantó que, una vez asegurado el dominio aéreo, se intensificará el uso de bombas de precisión guiadas por GPS y láser. Aseguró además que el país dispone de reservas amplias para sostener la ofensiva.
En la misma comparecencia, el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, afirmó que el arsenal estadounidense es suficiente tanto para operaciones ofensivas como defensivas, aunque evitó precisar cifras por motivos de seguridad. En paralelo, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reiteró que no existe escasez de municiones y aseguró que la capacidad militar estadounidense puede ir “más allá” de la actual operación, denominada “Furia Épica”.
De acuerdo con la Casa Blanca, los objetivos centrales de la campaña son debilitar el programa de misiles balísticos iraní, neutralizar su capacidad naval, frenar la influencia de grupos aliados de Teherán en la región y evitar que el país desarrolle un arma nuclear.
Golpes recientes
Aunque descartó hablar de una “misión cumplida”, el Pentágono destacó avances recientes, entre ellos un bombardeo dirigido contra un alto mando iraní al que Washington vincula con presuntos planes para atentar contra funcionarios estadounidenses, incluido el propio Trump.
Hegseth también confirmó el hundimiento de una fragata iraní en el océano Índico mediante un torpedo lanzado desde un submarino estadounidense, un hecho que marca la primera operación de este tipo desde la Segunda Guerra Mundial. La Armada de Sri Lanka informó posteriormente de la recuperación de varios cuerpos tras el naufragio.
En el frente operativo, Caine aseguró que la capacidad de lanzamiento de misiles balísticos iraní se ha reducido en un 86 % desde el inicio de las hostilidades, mientras que el uso de drones de ataque habría disminuido en un 73 %. Añadió que las fuerzas estadounidenses han pasado de ataques de largo alcance a incursiones de precisión ejecutadas directamente sobre territorio iraní.
Pese a los avances reportados por Washington, el propio Pentágono reconoció que la campaña aún no concluye y que el desarrollo de las próximas semanas será determinante para el rumbo del conflicto.
