Trinidad y Tobago, 20 de noviembre de 2025 – El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, intensificó sus críticas contra el gobierno de Trinidad y Tobago por permitir ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos a solo 11 kilómetros de la costa venezolana, calificando la decisión como una “hipoteca” de la soberanía trinitaria y una amenaza directa a la paz regional.
Las declaraciones del mandatario surgen tras la difusión, este miércoles, de las primeras imágenes oficiales de las maniobras que involucran a la 22ª Unidad Expedicionaria de Infantes de Marina de EE.UU. y a la Fuerza de Defensa de Trinidad y Tobago. Las fotografías, publicadas por la Embajada estadounidense en Puerto España, muestran aeronaves V-22 Osprey y confirman que los entrenamientos —programados del 16 al 21 de noviembre— se realizan tanto en áreas urbanas como rurales, con operaciones diurnas y nocturnas.
En su programa semanal “Con Maduro +”, el líder venezolano afirmó que la primera ministra trinitaria, Kamla Persad-Bissessar, “le va a ir muy mal” por lo que describió como “pasos en falso” que ponen en riesgo la estabilidad del Caribe. “Están convirtiendo a Trinidad y Tobago en una plataforma de agresión contra Venezuela”, sentenció.
Por su parte, Persad-Bissessar defendió las maniobras como parte de una “alianza de seguridad profunda y duradera” con Washington que, según dijo, ha contribuido a reducir el tráfico de armas, drogas y personas, además de fortalecer las capacidades de las fuerzas trinitarias. El lunes reiteró que “el territorio de Trinidad y Tobago jamás será utilizado para lanzar ataques contra el pueblo venezolano”.
El ministro de Relaciones Exteriores trinitario, Sean Sobers, también rechazó la semana pasada que los ejercicios sean un preludio de acciones militares contra Venezuela o cualquier otro país.
Las operaciones se amparan en el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA) renovado en diciembre de 2024 entre ambos países, que regula la presencia y actividades del personal militar estadounidense en territorio trinitario.
El despliegue forma parte de una creciente presencia militar estadounidense en la región: a fines de octubre se realizaron otros ejercicios con el destructor USS Gravely, y el fin de semana ingresó al mar Caribe el grupo de combate del portaaviones USS Gerald R. Ford, el más poderoso del mundo. Desde agosto, Washington mantiene un amplio operativo naval y aéreo en aguas caribeñas y ha ejecutado más de 20 ataques letales contra embarcaciones vinculadas al narcotráfico, con un saldo superior a los 80 fallecidos.
Caracas interpreta todo este movimiento como parte de una estrategia para propiciar un “cambio de régimen” en Venezuela y ha elevado el tono de sus advertencias en los últimos días.
Imágen cortesía: USinTT
