La Casa Blanca advirtió al Gobierno cubano que la isla enfrenta “cambios drásticos muy pronto” ante una crisis económica que, según funcionarios estadounidenses, está llevando al país al borde del colapso.
En conferencia de prensa, la portavoz Karoline Leavitt calificó al régimen cubano como “un gobierno que está cayendo” y aseguró que “se está derrumbando”, subrayando que sería de mayor interés para Cuba adoptar reformas profundas, aunque no detalló acciones concretas de Estados Unidos.
Leavitt vinculó su mensaje con declaraciones del secretario de Estado Marco Rubio y del presidente Donald Trump, reiterando el objetivo de promover democracias “florecientes y prósperas” en el hemisferio occidental.
La advertencia llega en un contexto de grave crisis económica y energética en Cuba, agravada por restricciones estadounidenses y la disminución de suministros de aliados como Venezuela, generando escasez de combustibles, apagones y falta de bienes básicos.
Además, informes internacionales señalan que altos funcionarios estadounidenses han mantenido conversaciones informales con figuras vinculadas al liderazgo cubano, buscando explorar posibles escenarios de transición política o apertura futura.
Desde La Habana, el Gobierno cubano ha rechazado versiones sobre negociaciones formales, mientras el país enfrenta una presión externa que podría marcar un punto de inflexión histórico en sus relaciones con Washington.
Este pronunciamiento representa uno de los capítulos diplomáticos más tensos entre ambos países en los últimos años y genera interrogantes sobre la evolución de la situación en los próximos meses.
