Miami, 26 de junio de 2026 – Numerosos jubilados hispanos en Estados Unidos optan por comenzar a cobrar el Seguro Social a los 62 años, una decisión que puede reducir permanentemente sus ingresos mensuales hasta en un 30% durante el resto de su vida.
La asesora financiera Suze Orman advirtió que esta elección, motivada muchas veces por el temor a posibles recortes futuros en el programa, genera una penalización irreversible. Para las personas nacidas en 1960 o después, la edad plena de jubilación es 67 años, momento en el que se accede al 100% del beneficio calculado. Reclamar a los 62 años fija el pago en solo el 70% de esa cantidad.
“Reclamar anticipadamente equivale básicamente a aceptar una penalización del 30%”, explicó Orman. Esta reducción se mantiene incluso si el sistema enfrenta dificultades financieras. Según proyecciones recientes, el fondo de jubilación podría agotar sus reservas hacia finales de 2032, lo que podría llevar a una disminución general de alrededor del 20% en los pagos si no se toman medidas.
Sin embargo, incluso en ese escenario, quienes esperan hasta los 67 años recibirían más que aquellos que se adelantaron. Por ejemplo, si alguien tiene derecho a 2.000 dólares mensuales a los 67 años, al solicitar a los 62 recibiría 1.400 dólares. Tras un recorte del 20%, el primero pasaría a cobrar 1.600 dólares, mientras que el segundo obtendría aproximadamente 1.260 dólares.
Orman recomienda esperar, idealmente hasta los 70 años, salvo en casos de problemas de salud graves o imposibilidad de continuar trabajando. En matrimonios, sugiere que la persona con mayores ingresos postergue lo máximo posible el reclamo, ya que el cónyuge sobreviviente recibe la prestación más alta de las dos.
Esta advertencia cobra relevancia ante el aumento de solicitudes tempranas impulsadas por conversaciones en redes sociales y la preocupación por la sostenibilidad del Seguro Social. Expertos recuerdan que el sistema ha superado crisis anteriores mediante ajustes legislativos, sin trasladar la totalidad del costo a los beneficiarios.
Imágen cortesía:REUTERS/Dado Ruvic/Illustration
